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sábado, 13 de junio de 2009

Viaje extraño por Un mundo Transhumano

Bitacora día 1: 11 de julio 2069 hora 17:35:12
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Es extaño la sensación de lo desconocido, saber que vas en camino a descubrir nuevos mundos, nuevos seres, nuevas propuestas, pero aun así, sientes esa nostalgia del pasado...de lo real, de la rutina y tradición, de lo que ya conoces de lo que es tuyo y dominas, a veces quieres ir a descubrir sin descubrir nada... o al menos así me sentía ese viernes ...


Iba rumbo a mi nuevo proyecto de este viaje a través de la era del Transhumanismo, Convertirme en una transhumana más... sólo apegarme a esas normas, a ese juego... tal vez lo necesario para conocerme, para saber si en verdad pertenezco a ese mundo o no...
Mi sueño siempre ha sido concocer a fondo ese mundo... internarme en un lugar lleno de seres fanáticos, llenos de magia, energía, electricidad, máquinas y aparatos, cables, alto voltaje... ciencia ficción... años amando aquellos jueguetes.. cosas inanimadas por naturaleza y animadas por el humano... Simplemente perfecto...

En fin ahi iba yo en el transporte naranja recien salido de la nave madre... y después de checar que los controles del Ipod así como la carpeta deseada estuviera totalmente en orden y lista para escucharse, observe a mi alrededor...

¡ Vaya! Me lleve una gran sorpresa; mi primer encuentro...

Ahí estaba Él; ese ser mágico, gigante, sonriéndome, mirándome fijamente, leyendo mi pensamiento, interpretando mis sensaciones, escaneándome el corazón... Ese ser era un transhumano... lo sabía nadie podría negarlo... aún recuerdo aquellos entrenamientos teóricos dónde me decian hasta hartar:
..."El Transhumanismo es el conjunto de teorías, técnicas e idiologías que promueve y lucha por la creación de una nueva raza humana... Los nuevos individuos serían una especie mejorada, incapaz de reconocer, ni siquiera sentir ni deducir los problemas que actualmente nos agobian como raza humana... Su utopía: mejorar nuestra experiencia, evitar lo malo, multiplicar lo bueno, arreglar lo defectuoso e incrementar lo eficiente: Máquinas perfectas... Auténticos hombres biónicos o cyborgs, criaturas mitad hombre mitad robot"...

Y ahí estaba él, tan nítido, tan real... riendo a carcajadas con su acompañante, haciendo feliz al mundo, a ella, transmitiendo su armonía tras el brillo de su armadura metálica...
Por un momento quedé perpleja... ¡Que hermoso ser!, me había enamorado en dos segundos de un transhumano, de una máquina... Todo eso iba pensando en los segundos siguientes cuando derrepente sentí la mirada fija de él... no sabía que hacer, me intimido, me sonroje, volteé la vista, intentando fingir que no había pasado nada, que ni me vio, que ni lo vi... sin embargo, sentia sus ojos en mi... escaneándome... descubirendo mis dolores, mis caprichos, mi forma de amar, mi forma de entregarme, viendo todo lo malo y lo bueno de mi... suponiendo mi pasado, mi presente y mi futuro... sus circuitos rojos de su sonrisa cobraron más color, al parecer había pasado la prueba, no era un enemigo para él, sino su amiga...

El tiempo se congeló... todo quedo estático menos nosotros... lo que siguió, jamás tendrá comparación... fue amor, en verdad fue amor... nosé en verdad cuanto tiempo paso... pero descubrí todo un mundo en él... me enseñó sobre música, sobre tecnología, me enseñó lo divertido de pasar el tiempo tranquilos, todo se lleno de color.... todo fue espectacular... me dejo ver su corazón, me dio el valor para ser distinta, para encontrarme, para ser perfecta, igual a él...


El mundo no nos importó, tal vez ese lugar seguía ahi, miles de personas, miles de experiencias, nada parecía importarnos, yo sólo lo obsevaba a él, aunque no pudiera correr a abrazarlo... aunque todo lo que habíamos vivido hubiera sido por telepatía, por frecuencias, por espectros... fui feliz el tiempo que duró... sin embargo... todo lo bueno términa por concluir... pero yo no lo sabía.... se me había olvidado esa parte, o mas bien, la queria omitir... Él ya había cumplido su función en mi vida... había logrado su misión; Logró quitarme lo malo, multiplicar lo bueno, arreglarme lo defectuoso, sacar lo mejor de mi... mejorar mi experiencia en todo aspecto... Me hizo perfecta... me hizo cómo él...

Pero a pesar de ser una máquina perfecta, de ser un transhumano inédito... su programación no es perfecta, tiene errores, tiene puntos ciegos que tal vez jamás llegue él a entender sobre el amor... Sí, me hizo perfecta, lo sé, me hizo amar, lo sé y lo sabe, pero no sabe, lo que pasa en el corazón de un humano, aún no llega a comprenderlo, no tiene un valor númerico para las sensaciónes; para medir el daño que algo tan perfecto puede hacer... Su programación esta hecha para ser mejores a las personas y, cuando su trabajo esta hecho, se tiene que formatear, olvidar todo, guardarlo en el baúl de los recuerdos, crear un archivo temporal, para después olvidarlo en lo más profundo de su sistema, como si nada hubiera pasado...

Y así lo hizo... Cuando por fin me cambio la vida, desapareció, borró las memorias que el sistema había hecho de mi, de mi presencia en su vida, de mi cariño, de mis ojos, de mis caricias... de mi sonrisa, de nuestro tiempo juntos...

Su sonrisa seguía ahí, era el mismo, el mismo transhumano del que me había enamorado... pero ya no había magia, y jamás volverá a haberla...

Pero tal vez muy en el fondo... tal vez yo aun sea algo para aquella máquina perfecta, tal vez un recuerdo, una foto, un detalle, algún día al encontrarlo le vuelva a la mente mi alma, mi ser...

El tiempo pasa y poco a poco todo regresa a su lugar, yo sigo aquí esperando en el vagón... observando como mi hombre biónico, mi hombre perfecto, el robot que me cambio la vida... va cambiando.. se va convirtiendo en lo que realmente es... ya no habrá magia.. solo realidad.. solo tristeza y soledad...



Pero yo seguiré amándolo por siempre... esa es la belleza de la humanidad...

lunes, 8 de junio de 2009

El secreto de la caja de cerillos.


No sabría como empezar; no lo recuerdo bien, tal vez era muy noche cuando todo paso. Tal vez la lluvia entorpecía mi camino; el insomnio que se había acumulado en días me hizo enloquecer. Caminaba con el frío atormentando mis mejillas, el agua me calaba los huesos, el destello de las luces de los coches me cegaban, ya no recuerdo a dónde me dirigía ni que pretendía hacer. Sólo sé que caminaba y caminaba, a veces sentía necesidad de correr; ¿De qué corría? ¿De quién corría?

Pronto la ciudad desapareció; las casas ya no se veían, sólo estaba la carretera y el bosque frío que se abría para soportar mi soledad. Una sensación extraña me recorría la piel, ya no sentía el frío ni la lluvia, el bosque se había tragado mi alma, mi mente por un momento guardó silencio, las miles de voces que me asechaban habían callado, habían por fin huido. Jamás en la vida había sentido tanta paz; tanto silencio, me dio miedo lo recuerdo, salí corriendo de nuevo entre las ramas que atrozmente azotaban mi piel, no le veía fin a ese bosque y mucho menos a ese silencio que me invadía. Había deseado toda la vida que desaparecieran, las odiaba, les guardaba rencor, no las soportaba y, justo cuando me encontré sin ellas, no pude encontrarme a mi. Corrí, sin saber a dónde, pronto llegué a un claro donde la luna se asomaba, contemple mis manos, la sangre corría aún.

Las lágrimas comenzarón a brotar, ¿Me habría quedado sin oir? ¿Qué sucedió?- ¡Dime algo!- Grite a los cuatro vientos; - ¡Por Favor!- pero, el silencio seguía ahí, se sentía un vacio, un maldito vacio. La luna pronto desapareció, la oscuridad se hizo etérea, no podía ver más allá de mi propia nariz. El pánico comenzó a tomar fuerza, mis huesos temblaban, seguí corriendo, me herí infinidad de veces con los arboles y ramas que no se dejaban ver. Una roca, un hoyo o algo similar, me hizo rodar por una pendiente. Azoté sobre un río de piedras asperas, mi cabeza colapsó contra una barra fría de metal. Un hilo de sangre comenzaba a brotar de la cien. Intente ponerme de pie, mi cuerpo no reaccionó, seguía en ese río de roca caliza, con el maldito silencio, con el maldito dolor en mi cuerpo, en mi alma.

Intente moverme una vez más, lo único que respondió fue mi mano, apreté tan fuerte las piedras, para escuchar a alguien gritar, pero no pasó nada. Me odie tanto, queria de regreso las voces, las necesitaba, me hacían falta, me hacian sentir seguridad. Un esplandor a lo lejos se dejó ver, era un luz tenúe que poco a poco cobraba más fuerza, no esuchaba nada, tampoco creía poder pensar nada, hasta que, me acordé de tí. Me acordé de lo que había pasado, de lo que habíamos hablado, de lo que te había hecho, de lo que nos habiamos dicho. Recordé tu última frase "Por tí daría la vida". La luz destellante cada vez se acercaba más, recordé el último detalle que me habías dado; después de aquella frase, antes de que te diera la espalda y me marchará; mediste una cajita de cerillos. Mi corazón dio mil vueltas, mi mano corrío a la chamarra para sentir si aún estaba ahí. La sentí, la acerque a mi rostro y con mucho dolor comence abrirla con la boca, solo había un cerillo, un cerillo rojo nuevo, intacto. La luz me cegaba, tome la caja, y vi que tenía escrito algo, sabía que no podías dejar de decirme algo. lo leí enseguida, -Si me amas en verdad; enciende el fósforo, algo mágico pasará. - Dude un poco, no porque no te amará, sino como iba el maldito fósforo ha prenderse después de tanta lluvia, pero seguí mi instintó y lo frote en la caja. Una gran mecha de fuego se encendió, tan grande como mi amor por tí. Como nuestro amor. Esa mecha me hizo ver mi realidad. Me di cuenta en dónde estaba, identifique esa gran barra de metal que llegaría a conocer tan bien. Sé que te había amado como jamás creí poder hacerlo, pero era demasiado tarde nuestro destino se desvanecía con aquella fuerte y destellante luz y nada podía ya hacer. Cerré los ojos intentando soñar y, te ví a ti sonriendo, esperándome...

Recuerdo que en un instante el silencio se desvaneció y lo último que oí fue el pitido del tren.